Jacob Coxon renunció a Anthropic el 8 de septiembre y publicó en X que los grandes laboratorios estaban «apostando con nuestras vidas» al perseguir una superinteligencia capaz de mejorarse a sí misma. Su publicación superó los 90 millones de vistas en un día. El 12 de septiembre, el CEO de Anthropic publicó un ensayo en el que pidió frenar el ritmo de desarrollo; además, el responsable de ciencia de alineamiento de la empresa respaldó la advertencia de Coxon y estimó en más del 10 % el riesgo de que la IA acabara con la humanidad en la próxima década. Bernie Sanders citó a Coxon en sus llamados a regular la IA. Dos semanas después, una investigación reveló que una firma de relaciones públicas gestionaba entrevistas para él desde el día siguiente de su publicación, pese a que había negado recibir ayuda de terceros. La alarma puede ser sincera y, al mismo tiempo, estar profesionalmente amplificada.