El Amaru está presente en la cosmovisión andina desde la época precolombina, desde los Moches al norte y los Aimaras al sur y en cada una hay una historia mágica: para algunos significa la “vitalidad del agua”, porque representa el camino que los riachuelos o canales de riego abren para nutrir y fertilizar la tierra, para otros, es perversa, porque vomita granizo sobre el sembrío y lo estropea.

  • Agencia Anden Comunicación y Diseño
  • Cliente whynot magazine